Feb 26, 2018

La Zona Colonial y el turismo como medio para su transformación


SANTO DOMINGO. Los cambios en la Ciudad Colonial no se limitan a las aceras, los bolardos y el soterramiento de los cables (lento pero inevitable ). El número creciente de negocios, la restauración de casas y la llegada de cruceros han dado un ritmo distinto a la Zona. La actividad cultural es imparable y entre críticas, elogios, contracríticas y discusiones enriquecedoras sobre historia, patrimonio, turismo y negocios se ha concluido la primera fase de esta revolución.

En marzo termina el plazo para el que Estado dominicano confirme un segundo préstamo, éste de 90 millones de dólares, para continuar el llamado Programa de Fomento al Turismo de la Ciudad Colonial de Santo Domingo. El cambio en el modelo de gestión del proyecto es uno de los motivos que está retrasando el inicio de los trabajos de la segunda fase.Mientras el acuerdo llega, se trabaja en pre inversión. Las obras previstas abarcan el doble de lo ya hecho: Calle Mercedes, toda la Padre Billini, la Arzobispo Nouel, las calles transversales y paralelas a la calle Arzobispo Meriño hasta la calle 19 de Marzo y El Conde. Se diversificarán los objetivos y el tema de la vivienda pasará a ser uno de los ejes principales.

Maribel Villalona, coordinadora del Programa, conoce bien la Zona Colonial antes y el después del Programa y anticipa un gran futuro a este kilómetro cuadrado de ciudad que como bien dice “es donde transcurrieron 400 años de nuestra Historia. ¡Todo pasó aquí hasta 1916!”.

¿Comparte la idea de que en esta recuperación de la Zona Colonial se ha pensado demasiado en el turista y poco en el residente?

Pienso que hay dos mitos. El hecho de que sea el Ministerio de Turismo el que lleve a cabo el proyecto no quiere decir que se esté enfocando específicamente en el turismo. De hecho en el equipo del Programa solo hay dos personas que son de ese sector, el resto del equipo son especialistas del área urbana y del área social, dirigida por César Pérez. Somos profesionales dominicanos que estábamos fuera y decidimos volver para hacer algo por nuestro país. No soy del sector Turismo y llevo diez años trabajando en el área.

El turismo es un medio para poner en valor la Zona, no es la meta, no es el objetivo. Es bueno entender que el Programa, y por intencionalidad del BID, ha dado una vuelta a la idea de conservación del centro. Ya no se hace conservación por conservación, no se entiende la ciudad como una ciudad-museo. Ahora es un ente vivo y creo que la sociedad incluso se ha anticipado a nosotros. Nos ha sorprendido qué rápidamente se ha convertido en el distrito cultural.

Hace cuatro años la gente la percibía como un lugar oscuro y pocos se animaban. Hoy día no sólo se quiere invertir, sino que se quiere vivir en la Ciudad Colonial. Esa es una gran escalada, la gente sabe que un fin de semana sin venir a la Zona... no es una buena idea.

¿Y el segundo mito?

Pensar que hay dos familias o tres dueños que están comprando todo... Hay inversión de todo tipo, hay micro negocios, teatros, galerías... Cuando hablamos de estos números hay residentes que reclaman “¡oye, cuéntame a mí también! Yo arreglé mi patio, pinté mi casa, yo hice mi inversión”. Estamos viendo cómo contar eso y cómo contamos a los dominicanos que vienen en su tiempo de ocio. Es el turista que más vale porque genera sentido de pertenencia y sus hijos reconocen el valor del Centro Histórico. Y los que vivimos en esta ciudad tendremos un respiro, un lugar donde poder caminar, con negocios a pie de calle, buena oferta cultural, buena gastronomía, contacto con la gente.

¿Cuáles son los números?

Recientemente hicimos un segundo censo de nuevos negocios y en cuatro años y medio aquí se han abierto 529 nuevos comercios, más de cien por año. Fuimos invitados a la sede de Unesco en París para hablar del programa y nos sorprendió el ángulo que querían dar a nuestra intervención. Querían que explicáramos cómo este proyecto había desatado la activación de la industria naranja en el centro histórico: todo lo que tiene que ver con creatividad. Los negocios que han nacido en la Ciudad Colonial son negocios híbridos: una nueva librería, teatro, tertulias, artesanía, cine, gastronomía de alto nivel...

El sector privado se ha volcado. Nuestros números a principio de 2016 hablaban de una inversión de 100 millones de dólares versus 27 en ese momento del sector público. Eso es credibilidad y sinergia. No se ve siempre y estamos más que agradecidos con el sector privado y se ha hecho sin tener que transigir a nada que no sea legal. El sector privado ha triplicado la inversión del sector público y al mismo tiempo. !Juntos! No han esperado a ver cómo resultaba para invertir. Eso es confianza.

Sigue habiendo problemas de seguridad...

El tema de la seguridad tiene a veces posiciones extremas. La zona norte de Santo Domingo es una pura verja y eso lo que genera es más inseguridad en la calle, porque dejas la calle para nadie, no existe la visibilidad del vecino. ¡Cuidado con encerrarnos y creer que tenemos un mundo seguro!

En el Centro había mucha percepción de inseguridad por el tema de la iluminación y este Programa -que está llamado solo a iluminar en las nuevas calles- decidió cambiar algunas órdenes de presupuesto para colocar 1,200 cámaras en toda la Ciudad Colonial con una tecnología led. Eso cambia mucho la Zona en la noche. Necesitas percibir que estás seguro, eso es tan importante como la seguridad misma. Tenemos un centro de visualización por cámara en el que interactúan cuatro instituciones. Queremos que sean más y que puedan apoyarse para seguridad preventiva... La seguridad reactiva la lleva el 911.

En principio se habló de que el sector privado iba a donar cámaras pero eso no ha sucedido. Por suerte hemos recibido de la Embajada Americana 200 cámaras más para ampliar el alcance de vista 180 grados y esto es una muestra de confianza en el proyecto. Nos falta trabajar más con el cuerpo de orden, las instancias deben coordinarse más. Tenemos una mesa de seguridad y movilidad que hay que reforzar. El kilómetro cuadrado más importante de nuestra historia merece que cada institución quiera aquí demostrar sus capacidades. Si en este kilómetro cuadrado no podemos demostrar como Estado, como Municipio nuestra capacidad, cerremos el negocio... Aquí no hay excusa.

¿Qué queda pendiente de la primera fase?

Estamos impulsando a Edeste a concluir el soterrado de cables, resta un 30%. Todo está cableado en subsuelo, solo queda retirar el cableado externo y los postes. A todas las áreas renovadas: dos calles completas prácticamente, que son la calle Isabel la Católica (falta un tramo) y la Arzobispo Nouel y sus transversales. En total siete tramos y dos calles completas. La Arzobispo Meriño ya está prácticamente completa, algunas de las transversales ya están limpias.

(Fuente: https://www.diariolibre.com/noticias/ciudad/la-zona-colonial-y-el-turismo-como-medio-para-su-transformacion-AF9272471)
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